Fuente: Consejos De Tu Farmacéutico (Capítulo Español de Flebología y Linfología)

La inflamación de una vena (flebitis), acompañada de un trombo o coágulo sanguíneo, recibe el nombre de tromboflebitis.
La tromboflebitis es propia de personas mayores de 40 años, aparece principalmente en la pelvis y las piernas y puede afectar a las venas más largas y profundas (trombosis venosa profunda) o a las más cercanas a la superficie de la piel (trombosis venosa superficial).
Aunque puede ser dolorosa, la trombosis superficial no suele entrañar riesgo, pero podría ser un signo de que el paciente padece trombosis venosa profunda.
Un coágulo sanguíneo en una vena profunda corre el riesgo de desprenderse, viajar a través del sistema circulatorio y llegar hasta los pulmones provocando una embolia pulmonar que puede ser mortal.

Signos y síntomas

  • La trombosis venosa superficial se presenta como una vena visible a través de la piel, dura al tocar la y se manifiesta con calor y dolor, sensación de pesadez, enrojecimiento e hinchazón.
  • La trombosis venosa profunda provoca dolor, hinchazón e hipersensibilidad de la zona, pero no siempre manifiesta síntomas (sólo de un 40% a un 50% de los pacientes presenta signos obvios).

Tromboflebitis: factores de riesgo

1. Permaneces inactivo durante un período prolongado, ya sea por un viaje en coche o avión o por  estar confinado a la cama.

2. Tienes venas varicosas, causa frecuente de tromboflebitis superficial

3. Tienes un marcapasos o catéter en una vena central

4. Has sufrido una fractura de pelvis o en las piernas

5. Te has sometido recientemente a cirugía (principalmente de cadera, rodilla o pélvica)

6. Estas embarazada o acabas de dar a luz

7. Padeces sobrepeso u obesidad

8. Tomas estrógenos o píldoras anticonceptivas

9. Tienes antecedentes familiares de coágulos

10. Has sufrido episodios anteriores de tromboflebitis

11. Padeces cáncer o ciertas enfermedades inmunitarias

12. Fumas