Las várices, también conocidas como insuficiencia venosa crónica, son combatidas, tanto en su prevención como en su tratamiento, por la actividad física. Si no tenemos la costumbre de practicar ejercicios de manera constante, es necesario encontrar una actividad que sea amigable con nuestro cuerpo y que mejor si además, nos entrega beneficios psicológicos y espirituales como el yoga.

Realizar ejercicio es absolutamente necesario, ya que al permanecer mucho tiempo sentada o de pie, la sangre se acumula en las venas de las piernas. El efecto que debemos lograr es que se contraigan las venas, para que se vacíen y puedan enviar la sangre directo al corazón. Esto va a contrarrestar las várices y la forma de conseguirlo es a través del ejercicio diario, ya sea con una caminata o unas posturas de yoga antes de acostarse y después de levantarse.

El yoga mejora exponencialmente el retorno de la sangre venosa al corazón, además ejerce una acción tónica sobre la musculatura de las piernas en distintas posturas, que se maximiza con las invertidas. Es de gran ayuda a la hora de aliviar los malestares que provocan las várices. A continuación te dejamos algunos consejos que puedes probar en casa antes de dormir:

Eleva tus piernas: Recuéstate boca arriba, eleva tus pies a la altura del asiento de una silla. Inhala y exhala lentamente por la nariz. La fuerza de gravedad provocará que la sangre fluya y deje de acumularse en las piernas.

Sumerge tus piernas: Siéntate sobre la cama y aplica una compresa de agua caliente sobre la zona con várices, sin presionar. La temperatura debe ser elevada, idealmente la máxima que puedas soportar. Déjala por 2 minutos. Luego, aplica otra compresa, esta vez fría durante medio minuto. Altérnalas por 10 minutos y termina con la compresa fría.

Aplica masajes en tus piernas: Siéntate en tu cama o en un sofá y eleva tus pies más arriba que el resto del cuerpo. En esa posición, aplica suaves masajes en las piernas, alternando con unos ligeros golpes desde el tobillo hasta la ingle. OJO: los masajes deben ser suaves, de lo contrario podrían dañar más las venas.

Para terminar, te mostramos algunas posturas que puedes realizar para comenzar con tu práctica de yoga diaria y mejorar la circulación sanguínea. Verás que si te armas tu rutina con estas asanas (posturas) y practicas todos los días, los resultados serán más que favorables para tus várices.

Viparita Karana o Postura de Piernas a la pared
Virasana o Postura del Héroe
Utasana o Postura Pinza de pie
Adho Mukha Svanasana o Postura del Perro

Bonus track: Te compartimos este video de 15 minutos con una rutina para mejorar la circulación de tus piernas. Corta pero efectiva, para que puedas comenzar a practicar yoga desde ya y veas los resultados por ti misma, sin que te lo cuenten!