Cuando las várices se encuentran en su 4° y último grado de desarrollo, tienden a presentar ciertas complicaciones. Es importante poner la atención necesaria, porque puede ser muy graves para la salud.

¿Qué es la Tromboflebitis?

Esta puede ser superficial o profunda. En el primer caso, la complicación se desarrolla en las venas superficiales y son de pronóstico leve y rara vez se complican con otros procesos de alta gravedad, como la embolia pulmonar. Es posible que se originen debido a infecciones o procesos de hipercoagulación, el embarazo o la toma de anticonceptivos.

¿En qué consiste la varicorragia?

Consiste en el sangrado de las várices. A veces es copioso y la sangre fluye de manera lenta y continua. Es necesario taponear y realizar un vendaje oclusivo. También es posible que ocurra la atrofia de la piel, en la que ésta se torna pálida y brillante como si se tratara de una película de plástico. Es un proceso crónico e irreversible.

Última fase: Las úlceras varicosas

Son pequeñas heridas que implican un proceso de curación muy lento, requieren de muchos cuidados y curas frecuentes con vendaje compresivo y aplicación de pomadas más el uso de antibióticos, para combatir infecciones.

Se localizan de manera preferente, en la cara interna de la pierna, a la altura del tobillo, lo cual no es otra cosa que el estancamiento de la sangre venosa que provoca la muerte de las células de los tejidos. De no ser tratadas estas úlceras, pueden dejar al descubierto músculos y tendones.

Conclusiones

Tal como hemos explicado en esta nota, las várices son mucho más que un problema estético, ya que pueden contribuir a un serio problema de salud personal y pública, a las que se debe atender y dar la importancia que se merecen. De hecho, tener várices significa tener hasta 9 veces más posibilidades de desarrollar un coágulo sanguíneo.

Referencias:

Alejandro Cabrera, 2014. Las várices, una enfermedad silenciosa.